miércoles, 14 de diciembre de 2011

CUANDO A MATÍAS...

Hoy la seño Ana nos ha dejado un cuento que nos ha gustado mucho, se llama CUANDO A MATÍAS LE ENTRARON GANAS DE HACER PIS EN LA NOCHE DE REYES. Es una buena recomendación literaria para estas fecha, y ésta es su ficha:


AUTOR: Chema Heras
ILUSTRADOR: Kiko Dasilva
COLECCIÓN: Libros para soñar
EDITORIAL: Kalandraca
ISBN: 978-84-8464-611-2

Otras vallas es un blog, que en una de sus entradas, nos desmenuza el cuento. Aquí os trasladamos la entrada de este blog ya que están algunas de las imágenes y casi todos los textos. Aunque si pincháis en la portada del libro (imagen anterior), os conducirá a un ábum picasa con el libro completo.
¡Y cuidado con despertarse la noche de Reyes!.


Aquella Navidad, Matías escribió su carta a los Reyes Magos.
Queridos Reyes Magos.
Este año quiero que me traigáis una locomotora con tres vagones, el primero rojo, el segundo azul y el último amarillo.
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Matías buscó un cordón para tirar de la locomotora e inventó una cancioncilla:
El tren de Matías, chu chu chu
corre por las vías, chucu chucu chu

Cuando llegó la noche de Reyes, su madre le dijo:
-Matías, hoy tienes que acostarte temprano. Esta noche vienen los Reyes Magos.
-¡No! ¡Yo quiero verlos! -protestó el niño.
- ¿Pero qué dices? ¡Los Reyes no dejan juguetes a los niños que están despiertos! -le advirtió su padre.
- Entonces me voy a la cama ahora mismo -dijo Matías.
Antes de irse a dormir, Matías dejó encima de la mesa tres platos con nueces y tres vasos de leche… para los Reyes.
También llenó tres cubos de agua… para los camellos.
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En mitad de la noche, Matías se despertó con muchas ganas de hacer pis y escuchó una voz que venía del fondo del pasillo:
-¿Dónde le dejamos el tren, aquí o debajo de su cama?
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Pero el pobre Matías ya no podía aguantar más.
Saltó de la cama y fue de puntillas por el pasillo, abrió la puerta del baño con mucho cuidado, levantó la tapa del váter sin hacer ruido y… el pis hizo ruido, mucho mucho ruido.
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Con los ojos llenos de lágrimas, Matías corrió hacia su cuarto y se metió en la cama.
Pensando pensando, se durmió.
Y, durmiendo durmiendo, soñó…
…que los Reyes le habían traído un montón de carbón negro, muy negro.
Con las primeras luces de la mañana, Matías abrió los ojos, saltó de la cama y fue a ver si los Reyes le habián dejado algo.
Estaban las cáscaras de las nueces, estaban los vasos de leche vacíos, también estaban los tres cubos sin agua.
Pero… ¡no estaba el tren!
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De repente se acordó de la voz que había oído en el pasillo:
-¿Dónde le dejamos el tren, aquí o debajo de su cama?
Matías metió el brazo y sacó una locomotora y tres vagones: el primero rojo, el segundo azul y el último…
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Matías ató el cordón a la locomotora y se fue por la casa, tirando de su tren y cantando:
El tren de Matías, chu chu chu
corre por las vías, chucu chucu chu





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